Haití Siglo XXI V 5.0

Una ventana abierta a la esperanza.

Carta del Presidente

Estimado visitante:

Desde hace tiempo muchos haitianos, entre los que me incluyo, tuvimos que abandonar nuestra tierra en busca de una oportunidad. Para ninguno supuso una decisión fáci, sin embargo en un país azotado numerosos años por problemas tan complicados como la extrema pobreza, enfermedades o problemas políticos, salir dejando detrás nuestras vidas era la única solución. Como consecuencia, numerosas comunidades haitianas se han asentado en diferentes partes del mundo con el denominador común del recuerdo de nuestra tierra y la necesidad de establecer un vínculo a través del cual podamos mejorar la vida de todos aquellos que no tuvieron la misma suerte que nosotros.

En este marco nace Haití Siglo XXI, una asociación cuyo objetivo consiste en mantener encendida una antorcha como símbolo de nuestra existencia y dar a conocer los graves problemas que azotan a Haití tales como la extrema pobreza, escasez de agua potable, elevadísima mortalidad infantil, esperanza de vida inferior a los 47 años, analfabetismo o malnutrición. Sin olvidar la alta incidencia de enfermedades infecciosas que diezman a la población, indicadores que nos sitúan como el país más pobre del Hemisferio Occidental.

El colonialismo de las grandes potencias, los avatares políticos que jalonaron nuestra historia, el comercio desigual y la deuda externa nos han privado de la oportunidad de forjar nuestro propio camino hacía un desarrollo sostenido y unas condiciones de vida dignas para la mayor parte de la población.

Uno de nuestros objetivos es mostrar, al margen de los tópicos sobradamente conocidos tales como el vudú, Papa Doc, Baby Doc o Tonton Macoutes, la visión de un país estoicamente sumergido en la pobreza más absoluta que por lazos históricos no tendría que ser para muchos ni lejano, ni ajeno.

En este contexto socioeconómico actual, se explica la proliferación de numerosos organismos no gubernamentales, misiones de carácter religioso o voluntariados que tratan con su entrega desinteresada frenar ese deterioro, esa catástrofe que sacude a la población. Hacía ellos nuestra gratitud no sólo por la labor encomiable que están realizando sino por llenar de contenido el vacío que hemos dejado por diversos motivos.

Los numerosos y macabros reportajes que nos vienen del Sur, en ocasiones, nos producen un impacto dantesco por su crudeza y por su realismo y nos crean ratos de desesperanza, desconsuelo y desaliento al comprobar la gran desigualdad que existe en esta parte del globo donde 815 millones (de los cuales 300 millones son niños) de personas sufren hambre y malnutrición. Nos sentimos afectados por esta dramática realidad aunque nos encontramos durante mucho tiempo viviendo lejos de ella.

Entre todos los miembros que formamos la Asociación, hemos adquirido el compromiso y el desafío de luchar contra el desánimo y cooperar activamente en ayudar a los sectores más castigados y desfavorecidos de nuestra tierra. Este objetivo no será posible sin el apoyo y colaboración de los simpatizantes, sensibilizados por nuestra causa quienes mediante sus aportaciones garantizan la supervivencia no cabe duda, de nuestra organización sin ánimo de lucro cuya meta final es mejorar la calidad de vida de la población marginal de Haití.

Romel Legros Carrenard
Presidente Haití Siglo XXI
Romel Legros - Presidente Haití Siglo XXI